domingo, 14 de abril de 2013

Carta a un pasado.


Han pasado muchas cosas entre nosotros. Muchos sentimientos a flor de piel y muchas cosas que no nos hemos dicho nunca y no nos diremos. Daría mucho por volver al sábado pasado, volver a mirarte a los ojos y perderme en ellos. A morderte el labio y decirte :”¿Ahora qué?”. A acariciarte los mofletes. A besarte. Que me espachurres cada vez que me das un abrazo. Esperar a que bajes y al verte salir corriendo y tirarme a tus brazos. Las tardes donde cada dos pasos, aún llegando tarde a casa, nos parabamos y nos besabamos.
Si hubiera sabido que no te iba a tener más, hubiera echo esa tarde eterna. Te echo tantísimo de menos.  Echo de menos que quedaramos cada vez que podíamos. Hablar una o dos horas por el fijo. Llamarte a las doce de la noche y hablar hasta las dos. Enamorarme cada día de t´´u voz. Decirte que eras mío y que yo era tuya. Nuestras conversaciones:
+Te amo enana. – Yo más. +Ni de coña. –Sabes que sí. +Eres la mejor mi chiquitina.
Aunque todo salga bien, nada será lo mismo, dudo mucho que se solucione. Pero como todo esto no te lo digo a ti por miedo a que me llames pesada, lo escribo aquí.  Más lágrimas por ti no gasto. Más ilusiones no me creo. Nunca pasaremos esas tardes. Decirte por último que ha sido genial caminar de tú mano por todo el pueblo. Que nos miren cada vez que nos besabamos. Ha sido genial estar contigo. Gracias por tratarme así. Nada es para siempre. Los finales felices, siempre son amargos.

                                                                                     De una niña pillada por ti.

















1 comentario: